Acceso directo á nova.
Salvemos Monteferro
Nova 3532


La Voz de Galicia

GALICIA


En los últimos dos años aparecieron 42 especies de peces nuevas en Galicia


27/11/2010 | R. Romar
   

Los datos del último inventario confirman el proceso de tropicalización en las aguas de la comunidad


Las especies de la fauna marina de Galicia están experimentando un proceso de tropicalización. Lo que el continuo goteo de hallazgos de peces procedentes de África observado en los últimos años podía hacer sospechar se ha confirmado ahora en un trabajo publicado en la revista científica Zootaxa , en el que también se presenta el inventario más actualizado de la ictiofauna que habita en las augas gallegas.

El estudio, dirigido por Rafael Bañón, biólogo de la Unidade Técnica de Baixura de la Consellería do Mar, constata la aparición de 42 nuevas especies de peces en el litoral gallego en los dos últimos años y medio, la fecha en la que el propio Bañón había realizado la última actualización. La mayoría se corresponden con ejemplares de aguas cálidas procedentes de África y que suelen tener su límite geográfico en Marruecos. Con estas incorporaciones, la ictiofauna gallega pasa a contar con 398 especies.

Mayor conocimiento

Este número es significativo, sobre todo si se tiene en cuenta que el inventario previo, realizado por Solórzano en 1988, había identificado a 296 especies en aguas de la comunidad, lo que significa que en poco más de dos décadas han surgido 102 nuevas. «Lo que está claro es que ahora tenemos un mejor conocimiento de la ictiología de Galicia», apunta Rafael Bañón.

Del número total de tipos de peces detectados, la mayoría (51,3%) se corresponden con la región biogeográfica denominada Lusitaniam, que se extiende desde Gibraltar hasta el sur de Gran Bretaña; seguido de las variedades atlánticas (37,4%); boreales (7%), que son propias de aguas muy frías próximas al Ártico, y africanas (4,3%).

El trabajo científico también advierte que la tradicional distribución de las especies piscícolas parece haber sido alterada en las últimas décadas con la llegada de «numerosas especies de peces subtropicales a las costas gallegas, algo probablemente relacionado con el cambio climático».

Los primeros peces catalogados procedentes de otras latitudes son el pez ballesta, que apareció en Galicia en la década de los cuarenta, y un tipo de lenguado muy parecido al gallego, pero que provenía de Senegal. Ambas especies abundan hoy en día en la comunidad e incluso tienen una relativa importancia en las capturas comerciales, lo que significa que algunas variedades foráneas que han arribado hasta el litoral gallego han venido para quedarse. Otros ejemplos son determinados tipos de jurel.

Ejemplares boreales

Pero los ejemplares tropicales no son los únicos invitados en Galicia, ya que en los últimos años también se ha verificado la presencia de peces boreales de aguas muy frías y que suelen tener su hábitat en Canadá o Suecia. Dos ejemplos son el pez fumador y el plano boreal.

Esta convivencias de especies de hábitats extremos convierten a Galicia en un entorno muy particular, solo que el mayor calentamiento de las aguas está inclinando la balanza hacia los subtropicales. De hecho, la investigación destaca que las capturas de ejemplares de aguas más frías como la platija europea - P. flesus - han descendido en las últimas décadas, mientras que otras de entornos más cálidos «han incrementado considerablemente su número y biomasa». Un ejemplo es la familia de los carángidos, entre los que están los jureles, que han pasado de cuatro a once especies en el último siglo.



Los ejemplares de aguas más frías se reparten en el sur, y en el norte los de zonas más cálidas

La tradicional distribución de las especies piscícolas marinas en Galicia presenta un reparto curioso e incluso paradójico. Las variedades más adaptadas a las aguas frías e incluso gélidas, las atlánticas y boreales, tienen su marco de influencia en la zona sur, desde Fisterra hasta Baiona, mientras que las de aguas más cálidas se sitúan al norte de este límite y en la franja cantábrica. La explicación a este extraño suceso se encuentra en el afloramiento de las aguas profundas propiciado por los vientos del nordeste que soplan habitualmente de marzo a octubre. Este proceso tiene una mayor intensificación entre el cabo Finisterre y las Rías Baixas, lo que se traduce en el hecho de que sus aguas sean más frías que las del norte y el golfo de Vizcaya.

Pero esta tradicional distribución de los peces se ha visto afectada en los últimos años, muy probablemente por el cambio climático, detrás del que también se encuentra la menor intensidad y duración de los vientos del nordeste en Galicia con relación a los valores históricos.

En cualquier caso, la fauna piscícola de las aguas gallegas se caracteriza por una mezcla de especies boreales y subtropicales. Este hecho, unido a la variedad de hábitats costeros, convierte a Galicia en un ejemplo de biodiversidad de especies marinas.

De hecho, las 398 variedades de todo tipo y procedencia catalogadas en la comunidad hasta el momento representan el 42% de las 955 registradas en las aguas atlánticas europeas.




Atrás
Nova Anterior Índice dos Recortes Nova Seguinte