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GALICIA

10/10/2009 | María Pampín


Una norma sanitaria de la UE amenaza el negocio del marisqueo


Bruselas pretende triplicar los paros anuales por presencia de biotoxinas en moluscos

Los paros en la extracción de moluscos bivalvos en Galicia podrían triplicarse si la Unión Europea sigue adelante con sus planes para endurecer las condiciones sanitarias para la venta de estos mariscos. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, agencia que depende de la Unión Europea, proyecta rebajar los topes permitidos de cinco de las seis biotoxinas analizadas -que se encuentran, por ejemplo, en las mareas rojas provocadas por algas- en los bivalvos. El sector marisquero, y especialmente los bateeiros, aseguran que si esta norma sale adelante, la extracción de moluscos prácticamente se paralizaría.

Este cambio del reglamento europeo obligaría a los mariscadores gallegos a permanecer parados un 200% más de tiempo en algunas zonas, un aumento "totalmente innecesario", como explicó la directora del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), Covadonga Salgado en comisión parlamentaria. Además de esta revisión "drástica" de los límites de toxinas se considera el cambio del método para analizar la presencia de toxinas.

"No habrá posibilidad de sacar molusco". Los límites que estudia la Unión Europea -con reducciones de hasta el 90%- han encendido la alarma en el sector. De las bateas, las más afectadas por las mareas rojas de las rías, no se sacaría nada. Julián García, bateeiro de la Illa de Arousa, está convencido de que con esos límites "no llegaría el año para cerrar". No entiende por qué se siguen acentuando unos controles que considera muy exigentes a pesar de que "no hay casos de intoxicación". "Si nunca hubo un problema y quieren seguir aumentando los controles, piensas que lo que quieren es cargarse el sector", afirma tajante.

El presidente de la Federación de Confrarías de Pescadores, Benito González, entiende que "no hay ningún motivo" para este cambio, que califica de "barbaridad". La presencia de toxinas en los dos últimos años ha sido bastante "benévola" pero con estos topes "estaría toda la cosecha cerrada", considera.Sólo el sector del mejillón mueve en Galicia unos 120 millones al año. En 2005 cuantificaron las pérdidas por paros biológicos en 40 millones.

La Consellería do Mar se opone completamente a las pretesiones de Bruselas, ya que considera que los actuales límites permiten el consumo de los bivalvos sin afección para la salud. En este sentido, Salgado defendió que Galicia es una comunidad "puntera" en la realización de estos análisis -de los que hace unos 15.000 de media anuales en los últimos ocho años-que permiten controlar las mareas rojas y cerrar las rías a la extracción en caso de peligro. En estas mareas se encuentran toxinas como la paralizante, de la que ahora se admite un tope de 800 microgramos por kilo y que, según la propuesta europea, pasaría a ser de 75, lo que supone una reducción del 90%. Las Rías Baixas son las más afectadas por mareas rojas, que obligan a cerrar sobre todo los bancos de extracción más externos de la ría.

La directora del Intecmar explicó que la posición de la Xunta "salvaguarda" la salud pública al tiempo que se garantiza la producción de recursos, ya que con los topes actuales apenas se registran casos de intoxicación, la mayor parte relacionados con el "consumo aislado de mejillones de roca". "Un número ínfimo de casos, que se pueden contar con los dedos de una mano" entre los años 1975 y 2002, insistió.

Aunque esta propuesta todavía está encima de la mesa, Salgado reconoció que la Comisión Europea "se está moviendo hacia aceptar" la nueva norma sanitaria, por lo que las consellerías do Mar y de Sanidade han redactado un informe conjunto que presentaron ante la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición en el que se defienden los actuales límites basándose en "la experiencia de más de 25 años.




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