
Sí, empezaremos por el Mar, por el agua:
“La Ría de Vigo es una unidad funcional físico biológica (relacionada con la plataforma próxima y el entorno terrestre), en la que las perturbaciones que se produzcan en cualquier punto repercuten, en menor o mayor grado, en su conjunto”.
Digamos que es..., un ser vivo.

A lo largo de este artículo, ayudados por gráficas y animaciones, veremos como respira, como se mueve, como palpita, como se renueva.
Conoceremos el por qué de su enorme potencial biológico y también su delicado y frágil equilibrio.

Comencemos por lo incuestionable. La Ría de Vigo es una de las cuatro Rías gallegas conocidas como Rías Bajas (Muros/Noia, Arousa, Pontevedra y la referida Ría de Vigo).
Podríamos añadir la de Aldán, pero esta no es una Ría, tal como se acepta en términos científicos.
Es a finales del siglo XIX cuando el término “Ría” es recogido por Ferdinad von Richtofen cómo concepto científico. Y, grosso modo, podemos decir:
He ahí la bonita representación de la Ría de Vigo, elaborada a partir de una imagen del satélite Landsat y datos batimétricos del Instituto Hidrográfico de la Marina, con elevación digital (indicativa). En ella podemos ver el relieve del fondo, los montes que oculta el manto de agua.

La Ría se extiende en dirección EsteNoreste-OesteSuroeste a lo largo de unos 32 Km. hasta llegar al océano, donde alcanza su máxima anchura (unos 10 Km.). Al fondo, la ensenada de San Simón, separada del resto por el estrecho de Rande ( unos 700 m. de anchura).

La ensenada de San Simón es de aguas poco profundas, su profundidad media es de unos 3 m. Su superficie disminuye aproximadamente en 1/3 entre alta y bajamar. La dinámica de sus aguas es característica de un estuario, regida por las mareas y los aportes fluviales del sistema Oitabén-Verdugo (unos 18 mil litros de agua por segundo, de media anual). Son aguas muy dóciles con alto índice de sedimentación: su lecho está colmado de lodos.

Al oeste, las islas Cíes separan la Ría del mar abierto, con el que se comunica a través de dos bocanas. La bocana norte tiene una anchura de unos 2,5 Km. y una profundidad media de 25 m. La bocana sur viene a tener unos 5 Km. de anchura, y una profundidad aproximada de 50 m.
El conjunto está sometido a mareas medias (entre 2 y 4 m.), y con la excepción citada de la ensenada de San Simón, la dinámica de sus aguas no sólo se ve afectada por la influencia mareal y los aportes fluviales, sino que tiene una fuerte influencia de circulación residual forzada por los vientos en la boca de la Ría, y los vientos catabáticos (locales) a lo largo de su eje. Esto además de los episodios estacionales de afloramiento/hundimiento de aguas en el fuerte desnivel que la separa del mar abierto, episodios de los que hablaremos más adelante. ( A 3 o 4 Km. al Oeste de las islas Cíes nos encontramos con más de 100 m. de profundidad).

La circulación residual (consecuencia de los vientos dominantes en la boca de la Ría y demás influencias oceánicas) es especialmente dominante en la zona entre el eje Cabo del Mar-Punta Borneira y las islas Cíes.

Hidrodinamicamente, hay tres zonas de circulación de aguas bien diferenciadas:
En la ensenada de San Simón, la circulación de las aguas es la más simple de las estuáricas, regida por las mareas y la descarga fluvial (en nuestro caso, el sistema Oitabén-Verdugo). La circulación no está estratificada.
La parte más externa y profunda de la Ría (Punta Borneira - Cabo del Mar hasta las Islas Cíes), con circulación residual influenciada por los vientos exteriores (en la boca de la Ría), estratificada en dos capas (con alguna peculiaridad, como expondremos más adelante), y afectada fuertemente por los episodios estacionales de afloramiento y hundimiento, de los que hablaremos a continuación.
En la zona media de la Ría (Borneira-Mar hasta Rande), ambos tipos de circulación se ajustan progresivamente.

Estos episodios consisten en movimientos de masas de agua procedentes del fondo hacia superficie (afloramientos) o, inversamente, de la superficie hacia el fondo (hundimientos).
Llamados en inglés upwelling y downwelling, son además un factor muy importante para la renovación de sus aguas.
En Galicia, los episodios de afloramiento tienen lugar entre la primavera y finales del verano, debido a la influencia del anticiclón de las Azores.
En efecto, cuando soplan vientos de componente norte en el exterior de las Rías, las aguas superficiales son arrastradas hacia el oeste/sudoeste (efecto de la fuerza de Coriolis: una masa de agua en movimiento experimenta una desviación de giro en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte, y contraria en el hemisferio sur), siendo sustituidas por aguas frías procedentes de la circulación profunda del Atlántico Norte, muy ricas en nutrientes (fosfatos y nitratos). Es decir que:En otoño-invierno, la presencia habitual de profundas depresiones deslizándose por el Atlántico Norte hacia el este dan lugar a vientos de componente sur/sudoeste que causan el efecto contrario, el hundimiento:
Las aguas superficiales son forzadas a penetrar en las Rías debido al arrastre de Coriolis, y en el talud de las Cíes se produce el hundimiento de las aguas que siguen circulando hacia el oeste pero a gran profundidad, significando una mayor dificultad para la renovación de las aguas en las Rías y su empobrecimiento en nutrientes, fitoplancton y oxígeno disuelto, y favoreciendo la eclosión de distintos tipos de diatomeas, cianobacterias y dinoflagelados. (En Galicia, por ejemplo, la masiva presencia del gymnodinium catenatum da lugar a las llamadas “mareas rojas”).
Los fenómenos intensos de upwelling/downwelling no son específicos de las costas gallegas, sino también de otros frentes marítimo-continentales, como el Benguela (África Sudoccidental) y la costa del Perú, zonas también de muy alta produtividad. Los videoclips adjuntos ilustran este fenómeno.En conjunto, la circulación de las aguas en la Ría de Vigo es lo que se denomina circulación estuárica de tipo positiva, en doble capa y parcialmente mezclada. (2)
Con esto queremos decir en síntesis que la circulación de las aguas consiste en entrada de aguas frías y salinas (más densas en conjunto) por la capa inferior de la boca, y salida de aguas menos densas por la capa superior, con mezclado parcial de estos dos estratos de agua que se va debilitando según se penetra hacia el interior de la Ría.
El video muestra una serie de boyas de deriva en superficie moviéndose a lo largo de una serie de días de ausencia de vientos favorecedores de afloramientos - hundimientos en el exterior de la Ría. Los distintos colores de las boyas corresponden a las cuatro zonas en las que fueron libradas. Su posición oscila con las mareas, y su persistencia en el interior de la Ría es de unos tres meses en esta situación de ausencia de vientos.
Pero los fenómenos estacionales de afloramiento y hundimiento modifican este comportamiento general cuando se producen (véase el citado trabajo de Torres et al., así como lo de Souto et al. (3)
Un ejemplo:
Entre los dias 6 y 11 de octubre de 1997 soplaban vientos del SSE en el exterior de la Ría de unos 8m/s , que rolaron en dirección NNE a partir de esa última fecha, intensificándose hasta alcanzar velocidades de más de 10 m/s.
La campaña oceanográfica de Carlos Souto y el grupo de oceanografía física de la Universidad de Vigo, recogieron en esos días datos de corrientes en toda la columna de agua y en distintos transectos de la Ría que pusieron de manifiesto algunas peculiaridades de la circulación residual que nos ocupa y que ilustran las imágenes de abajo:
Durante lo hundimiento (vientos del sur), en la zona externa de la Ría se observa la entrada de aguas superficiales (flecha roja) por la boca sur de la Ría (circulación negativa), y salida de aguas por la misma boca en profundidad (flecha azul). Pero en esa zona, hay una recirculación en superficie que provoca la salida de agua por la boca norte en toda la columna.
Durante lo afloramiento (vientos del norte), el viento fuerza la entrada de aguas por la boca norte en toda la columna, y recircula en superficie en la parte exterior de la Ría para salir por la boca sur, donde, además, penetran aguas profundas.
El siguiente video muestra el comportamiento de las boyas de deriva durante este período de tiempo. Las boyas negras son boyas superficiales, mientras que las boyas rojas son sub superficiales.
Tras dos días de vientos del sur a velocidades de unos 10 m/s, en distintas secciones de la Ría se aprecia la siguiente circulación residual:

En la figura (d) se aprecia la circulación de las aguas en el transecto de la boca sur de la Ría. La circulación es “inversa”: entra agua en superficie (hasta 40 m. de profundidad), y sale agua por el fondo (también hay salida de aguas ceñidas al perfil batimétrico del sur de las Islas Cíes).
Las líneas continuas en negro separan los flujos entrantes y saíntes. La velocidad de la corriente de entrada se aprecia más intensa en superficie, superando los 10 cm/s entre el centro de la boca y las Islas Estelas. Por la boca norte, todo el flujo es de salida, con corrientes de más de 20 cm/s.
A lo largo del transecto entre Cabo Estai y la Punta de Barra (a), se sigue apreciando flujo superficial de entrada en superficie y hacia la ribera sur, mientras el flujo es de salida en profundidad y en el primer kilómetro de la ribera norte. Entre Cabo Mar y Punta Borneira (b), el flujo sigue siendo de entrada en superficie (15 m.), y de salida en profundidad, así como en superficie en la zona ceñida a Punta Borneira.
Tras rolar los vientos a componente norte (situación de afloramiento), el patrón de circulación se invierte, tal como muestran las figuras.

He ahí una animación donde se aprecia la transición entre ambas situaciones (¡fíjense en el código de colores: hacia el rojo, penetración de aguas hacia el interior, hacia el violeta, salida de aguas hacia mar abierto!):
La modelización de estos resultados se efectuó para vientos sostenidos del sur/norte de 10 m/s, aplicando el modelo HAMSOM (Hamburg Shelf Ocean Model), elaborado por el Institut für Meerekunde Hamburg y Clima Marítimo (Puertos del Estado). (4) El campo integrado de corrientes de superficie (10 primeros metros) se muestra en los siguientes esquemas.

Simulaciones HAMSON: arriba, episodio de hundimiento; abajo, episodio de afloramiento.

A continuación de estas líneas: resultado de una simulación durante 28 días de la circulación residual en la Ría de Vigo utilizando un barotrópico 2-D ajustado a un modelo lagrangiano de seguimiento de partículas trazadoras . (5)

Y bien, con esto es suficiente para hacerse una idea de cómo circulan las aguas en la Ría de Vigo. Por lo menos de forma global.
Tiempo de renovación.
También de forma global podemos tener datos del tiempo de residencia de las aguas en el interior de la Ría, o ”tiempo de renovación” de las mismas, aunque este concepto puede llevar a engaño:
El tiempo de residencia o renovación solamente nos dice en cuanto tiempo se renueva la capacidad total de un estuario considerando un balance neto de los flujos de entrada y salida de aguas por su boca y los aportes fluviales que recibe, pero no dice nada del tiempo de renovación de las aguas en las zonas menos profundas y/o de menor circulación (aguas muy próximas a la costa, o al abrigo de pequeñas baías, ensenadas, diques, etc., que es donde se concentran las actividades y vertidos con peligro potencial).

El estudio de los tiempos de persistencia de las aguas en zonas concretas ha de ser modelizado de forma específica para cada caso, o determinado empiricamente mediante la liberación y seguimento de trazadores de trayectoria (nada complicado, por cierto), máxime cuando esté prevista una actuación en el litoral (construcción de un dique, muelle, creación de un polígono de mejilloneras, etc), lo cual no se viene realizando hasta la fecha, aun cuando se presente el preceptivo -¿??- informe de impacto ambiental.
Es cierto que el tiempo de residencia global de las aguas en la Ría de Vigo es pequeño. Entre una semana y un mes, segun el estudio citado de Gómez-Gesteira et al., dependiendo de la zona en la que se libere el trazador: siguiendo la línea de descarga del río, o desde el puerto de Vigo, pero sin datos, como por ejemplo, para la baía de Baiona, etc., etc., etc.
Un ejemplo: un estudio efectuado en el estuario de Urdabai (Ría de Mundana-Guernika) ofrece tiempos de residencia de las aguas en la parte profunda de la Ría de entre 21 y 580 días en períodos de sequía. (6) Los resultados no son extrapolables, ni mucho menos, a la Ría de Vigo, pero vean la geomorfología de este estuario vasco y saquen alguna conclusión propia:

En esta Ría no hay episodios significativos de afloramiento hundimiento, pero es macromareal (mareas intensas, de más de cuatro metros de oscilación en primavera), muy poco profunda (unos 3 m. en el canal) y de unos 12 Km. de largo por 1,2 de ancho en su boca.
Todo eso haría pensar que poseería una alta tasa de renovación de aguas --y así debía de ser--, pero cuenta con un embalse en la parte profunda de la Ría..., bueno para aquello, malo para esto.
Otro estudio significativo a este respecto es el de Gomez Gesteira et al. (7) en referencia al incremento del tiempo de residencia de las aguas en el puerto de la Coruña como consecuencia del levantamento del dique de abrigo Barrié de la Maza. La tasa de renovación de las aguas en la zona entre el dique de abrigo y Oza de los Ríos se incrementó notablemente.
3. La riqueza de la Ría de Vigo y los riesgos que corre.

La explotación de esta característica por parte de la flota de bajura, marisqueo artesanal y cultivos marinos (mejillón en mejilloneras, granjas marinas, etc.) generan en la Ría de Vigo entre 7.000 y 10.000 empleos directos.
Pero, indubidablemente, la explotación de esta riqueza no está suficientemente ordenada ni regulada.
Quizás el principal problema sea la presión demográfica sobre la Ría: alrededor de medio millón de personas residen en su entorno inmediato, con los problemas medioambientales que eso significa, y ante la pasividad y dejadez (¿dolosa?) de las autoridades.
La contaminación.
Los problemas que padece la Ría vienen de lejos. Sobre la enorme contaminación procedente de vertidos fecales en las márgenes de la Ría, no vamos a decir nada que no se sepa ya. En el punto 3 del mapa, dedicado a la depuradora del Lagares, pueden encontrar números y datos.

La cuestión está caliente, y la amenaza de la CEE sobre la paralización de toda actividad extractiva en la Ría no es ninguna broma, y no saldremos de ella con un programita de animación (no de simulación: para eso haría falta un estudio integral previo que no se hizo) programita que cuenta las intenciones de la Xunta de Galicia para dejar “niquelada” la Ría en cuatro o cinco años.
Por lo de pronto, sigue creciendo el número de polígonos ex-extractivos en la Ría, esto es, que dejaron de ser extractivos por no cumplir la normativa europea de sanidad y consumo. (La normativa europea, porque... ¡si por nosotros fuera!)
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Metales pesados y mejillones
Por otra parte, la ensenada de San Simón es un paradigma de contaminación por metales pesados de origen industrial. (8) Los estudios referidos achacan las causas de la contaminación por metales pesados a distintos orígenes industriales, desde los vertidos de la industria cerámica en las cercanías de la baía hasta el efecto acumulativo de metales pesados por parte de los mejillones cultivados en mejilloneras y su posterior diseminación, transporte dinámico y sedimentación en esta ensenada.
De hecho, comienza a serlo. El motivo no es otro que la intensificación que está experimentando esta técnica productiva concentrada en lugares sensibles.
Criar cerdos en el monte no es peligroso si su densidad es de un cerdito por hectárea. Pero la cría de cincuenta por hectárea ha de ser (y está) estrictamente regulada y restringida a granjas alejadas de acuíferos, núcleos de población, etc., para evitar la contaminación orgánica procedente de sus purines.

Lo mismo ocurre con el mejillón, mutatis mutandi, pues no son actividades semejantes, pero, por lo menos, se debería estudiar dónde situar los polígonos de mejilloneras para disminuir la tasa de sedimentación, y si esos polígonos deberán moverse de sitio con cierta periodicidad.
Pero... ¡Santo cielo! ¡Cuanto alarmismo!
¿Es que hasta el personal del INTECMAR (Instituto Tecnológico de en medio Marino, dependiente de la Consellería de Pesca y Asuntos Marítimos) quiere preocuparnos aun más informándonos de la acumulación en moluscos de compuestos organoclorados, (incluyendo pesticidas de la familia del DDT) desde Barallobre, en la Ría del Ferrol, hasta la Ría de Vigo, desde Moaña a las Islas Cíes? (10)
La falta de planificación, la falta de inversión preliminar destinada al estudio del futuro impacto de las actuaciones acometidas fue, y es, la tónica de actuación de nuestros “líderes”.
Los informes de impacto ambiental se escriben sobre papel mojado
Los informes de impacto ambiental (las personas también formamos parte del “ambiental”, no se olvide) son preceptivos, pero se quedan en eso, en “preceptivos”, esto es, en un “papel” que ha de ser presentado con el proyecto de la actuación de que se trate.
Un ejemplo: hace unos años, se aprobó por parte de la Xunta de Galicia el proyecto de construcción del embalse en el río Umia. Entre otras lindezas, en el informe de impacto ambiental que se presentaba en el expediente de solicitud, no se hablaba del río Umia sino del Guadiana. Tampoco se hablaba de Caldas de Reyes, no. Se hablaba de Puebla de Guzmán (Huelva). Se hablaba del meloncillo y del buitre negro...
El informe no era siquiera una transliteración de otro informe referente la una actuación en el Guadiana próxima a Puebla de Guzmán, no: ¡Era lo mismo!. No se tomaron ni la molestia de cambiar los nombres. Se puede encontrar información aquí.
Lo mismo se podría decir de tantos informes técnicos, de tantos estudios de impacto ambiental...
Como por ejemplo, y volviendo a la Ría de Vigo: ¿Recuerdan el proyecto de ampliación del muelle del Areal en Vigo? Pues bien, el proyecto presentado por la Autoridad Portuaria de Vigo y HIDTMA (Hidráulica y Medioambiente S.L.) cómo empresa consultora, era para echarse a reír. (O a llorar).
El “informe técnico” elaborado por HIDTMA (más adelante hablaremos de esta empresa “ejemplar”) es uno de esos informes “adjuntos” hechos para no ser leídos por la autoridad competente (o, mejor dicho, incompetente).
Tecnicamente impresentable, se presenta bajo el aval de una empresa con “amplia experiencia en estudios de gestión del litoral”, lo cual ya es suficiente para no ser leído y analizado.
Pero he ahí que los investigadores del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM) del CSIC de Vigo, sí que lo leen y lo analizan. Incluimos las dos primeras secciones de sus alegaciones. (El subrayado es nuestro):
COMENTARIOS AL «Proyecto de ampliación del muelle del Areal del Puerto de Vigo» presentado por la Autoridad portuaria del Puerto de Vigo e HIDTMA, S.L. 1: Aspectos generales En una situación de competencia por el espacio litoral entre diferentes actividades, como la que actualmente se da en la Ría de Vigo, sería esperable una justificación más pormenorizada y rigurosa del proyecto, en especial si se tiene en cuenta que la propuesta se simultanea con varias otras similares. Se habla del «continuo crecimiento que viene experimentando el Puerto de Vigo, muy especialmente en el tráfico de mercancía en general, y en particular, dentro de éste, el de contenedores», pero no se aportan los datos cuantitativos ni los análisis de tendencias y posibilidades de reconversión que cabría esperar. Aún admitiendo la afirmación en sus términos generales, lo cierto es que la percepción que el ciudadano vigués tiene de la ocupación portuaria del litoral incluye espacios subutilizados o abandonados, dársenas que reciben residuos industriales de naturaleza diversa e indicios, en suma, de una actividad expansiva que parece acogerse a la táctica bélica de la "tierra quemada". Curiosamente, sin embargo, cuando surgen ocasiones de interés innegable, como la deparada por la sorprendente productividad pesquera y marisquera de la laguna espontánea formada durante el relleno de Bouzas, los responsables de las obras litorales se apresuraron a cegarla no bien formuladas las primeras iniciativas de aprovechamiento y expansión controlada del experimento natural que la dinámica de la Ría había regalado. Ya en relación con el estudio (en adelante HIDTMA) objeto esencial del presente comentario, lo primero que llama la atención es lo restringido de su ámbito temporal (24 marzo-4 abril y 4-8 mayo de 2001). En un sistema como la Ría de Vigo, y por las razones que iremos aduciendo, no puede pretenderse que un examen limitado a un breve periodo básicamente primaveral proporcione una aproximación útil desde el punto de vista hidrodinámico, bionómico, ni de la explotación o uso de los recursos naturales en sus diversas vertientes. Asimismo cabe señalar que en los planos presentados por la Autoridad Portuaria de Vigo no aparece el muelle de 400 metros destinado al atraque de buques de crucero y representación, considerado sin embargo en el estudio HIDTMA. Así, podría suponerse que las predicciones acerca del efecto de las obras previstas son ya en principio de dudosa pertinencia (especialmente en su vertiente hidrodinámica) por no ajustarse a las condiciones reales. 2: Aspectos hidrodinámicos. De acuerdo con lo apuntado en el apartado precedente, la cobertura temporal de las medidas realizadas con correntímetros y biplanos resulta claramente insuficiente. En efecto: no existe información acerca de las corrientes durante las épocas de máximo afloramiento y hundimiento costeros (verano y otoño respectivamente), ni la de fuertes aportes continentales (invierno). Por otra parte, la evaluación de la circulación en el interior de la Ría no ha tenido en cuenta en absoluto el efecto del viento remoto, es decir, el que sopla en la plataforma adyacente provocando episodios de afloramiento y hundimiento. Según demuestra una amplia información bibliográfica, la relevancia de este viento es muy superior a la del viento local (el único que se considera) para explicar la hidrodinámica de estos sistemas, pudiendo provocar corrientes residuales del mismo orden que las de marea, y a menudo de superior magnitud. Adicionalmente, la duración de los muestreos realizados (entre 45 minutos y 3 horas en el caso de los biplanos) es asimismo insuficiente para discernir las componentes mareal y residual en la circulación del sistema estudiado. Con respecto al modelo hidrodinámico que se utiliza (MIKE 21 HD), debe decirse que sólo es aplicable a sistemas no estratificados. Ello lo hace inadecuado a la Ría, que se estratifica acusadamente en verano por intercambio térmico con la atmósfera y en invierno por los aportes continentales. Sus predicciones son, pues, de dudosa pertinencia para evaluar los cambios en la circulación debidos a la obra proyectada. A título de ejemplo, el informe pretende haber «demostrado que en una ría el principal agente hidrodinámico es el rango de marea», cuando, como ya se dijo, los datos experimentales demuestran sin lugar a dudas que el principal agente dispersante de los materiales en la Ría de Vigo no es la corriente de marea, sino la residual asociada al viento remoto (en la plataforma), no al local. En consecuencia, las conclusiones derivadas del modelo hidrodinámico no pueden considerarse fiables. Al cabo, y puesto que el modelado del transporte de sedimentos (MIKE 21 ST) se fundamenta en los resultados hidrodinámicos generados por el modelo MIKE 21 HD, tampoco las predicciones a este respecto pueden tenerse por pertinentes, siendo razonable prever que implican una subestimación muy notable del área de dispersión. |
Se puede encontrar el documento completo aquí.
En fin, para que más...
Pero son ilustrativos también los comentarios sobre el mismo asunto que elaboró el Instituto Español de Oceanografía (IEO), comentarios del mismo tenor, aunque más suaves en la forma que podéis encontrar aquí.
HIDTMA SL: La fábrica de papel mojado.
Pero no hagan mucho caso ni al IIM-CSIC ni al IEO: Son científicos y por lo tanto no son “instituciones independientes”...
Fíense ustedes de HIDTMA S.L, que es una solventííííssssima e independientííísssima empresa personal, fiada por una amplííísssima trayectoria, tal y como da cuenta (ella misma) en la memoria de los “trabajitos” que realizó en la costa gallega (según figura en su página web):
Trabajos de HIDTMA en el litoral gallego
| TRABAJOS EN PONTEVEDRA |
| TRABAJOS EN A CORUÑA |
| TRABAJOS EN LUGO |
Y no sean ustedes malpensados. Esta gran actividad no significa que estos Srt@s tengan un monopolio con la administración gallega: su página web extiende la presunción de ese (presuntíísssimo) monopolio a todo el litoral español. Significa simplemente que son competentííssimos en la materia. Igualito que TRAGSA...
Y podriamos seguir:
¿Hablamos del emisario submarino que sale de la depuradora del Lagares y evacúa en medio de la Ría, a unos dos kilómetros hacia el norte? ¿Estudió alguien cómo circulan las aguas en esa zona?. ¿O hablamos de la ya nombrada Foz del Miñor, donde la mierda se vierte sin tasa ni control alguno? ¿Cómo circulan las aguas allí?
¿Recuerdan cuando teníamos un vertedero de basura en Cabo Silleiro? No hace mucho: ¿Quién se preocupó en su momento de analizar la circulación de las aguas en la zona? ¿Por que la mierda penetraba en la Ría o se acumulaba entre Barra y Cabe Home?. Caprichos de la naturaleza, sin duda. En fin. Consultoras, informes técnicos, informes de impacto ambiental... “plumíferos” de toda índole. Pero ni un solo estudio riguroso científico-técnico para nada: Así nos luce el pelo!
A modo de conclusión.
![]() | "Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes: ¡Contemplad mis obras, y perded toda esperanza!" Nada más quedta. Alrededor de la decadencia de las ruinas colosales, desnuda e ilimitada, la arena solitaria y nivelada se extiende en la distancia…” P.B. Shelley |
El medioambiente es algo muy delicado: un sistema muy complejo y sinérgico que hay que analizar cuidadosamente antes de actuar modificándolo de forma irreversible, escapando a nuestro control. Pero no queremos decir que haya que arrodillarse ante el entorno y rehusar intervenir sobre el.
Cabe el error en una decisión, pero no la estulticia. Las decisiones han de tomarse sobre una base de sensatez, nunca de forma estúpida.
Lamentablemente, la estupidez galopa sobre el planeta. Memos integrales, imbéciles que la cagan firmando un papel solo para satisfacer su orgullo o su bolsillo. Cretinos que no se quieren enterar de nada pero que se consideran capacitados para farfullar sobre lo que se tercie...
¡Cuidado con ellos!

Y si no tengo
razón, es que estoy equivocado
J.M. Arouet (Voltaire)