De pazo, jardín y morada del almirante Méndez Núñez, a la prevista construcción de torres de 12 pisos.

La Finca del Real, junto con la también especulada de Concepción Arenal, son dos zonas verdes y patrimoniales singulares, dentro de un barrio costero, El Real, que sentó cátedra por su mal hacer urbanistico en los años ochenta y noventa del siglo pasado en el ayuntamiento de Moaña. Un verdadero enjambre de edificios y calles sin control de accesos y alturas, donde el cemento y el asfalto primaron en exclusiva por encima de unos terrenos anteriormente rústicos y forestales.
Este solar costero, donde vivió el almirante Méndez Núñez, conserva en ruinas un valioso patrimonio arquitectónico, civil y etnográfico, consistente en los edificios de un pazo, un hórreo, un palomar y una capilla, al igual que una amplia zona verde, donde aún se pueden ver algunos ejemplares botánicos de picea, aligustre y la tuya, y árboles frutales cítricos. El resto está invadido de mimosas y algunos saucos, producto de su abandono.
La actuación
urbanística especulada en esta finca, presentada también
como Convenio al PGOM de Moaña (Convenio 7 – Ayuntamiento de Moaña y Promociones San
La zona patrimonial, con la promesa de restauración, se vería ya rodeada por los futuros edificios, aparte de los ya existentes en la zona sur, también de varias alturas.
A finales del 2004 se llevó a cabo una tala indiscriminada de mimosas que poblaban la zona verde especulada. A su alrededor, detrás de la carretera de beiramar, se realizó a principios de este siglo uno de los últimos rellenos sobre el mar, en forma de paseo. Entre este y el muelle de los barcos de transporte de la ría, se construyó recientemente un puerto deportivo privado de más de 340 amarres, arruinando una zona de marisqueo.
De consumarse su
urbanización, junto con la de la vecina Finca del Real,
desaparecerían las dos zonas verdes y patrimoniales más
singulares de la zona de beiramar del centro urbano de Moaña,
quedando cómo patrimonio una fachada continuada de edificios de
varias alturas y escaso valor arquitectónico en primera
línea de costa, y como únicas zonas verdes de entidad,
las ganadas al mar en base a los sucesivos rellenos de las
últimas tres décadas, desde la playa de la Xunqueira
hasta la del Con, en la extensa zona que incluso a mediados del siglo
pasado era conocida como la “playa de Moaña”. (La
mayor parte fue enterrada
|