Compañeras y compañeros: hoy nos manifestamos para denunciar los continuos ataques y agresiones que soporta nuestro litoral. Ataques y agresiones más continuadas y voluminosas cuanto más salvaje es la especulación, fruto de un modelo económico basado en la depredación.
Para nuestra desgracia y la de nuestra tierra, todos los gobiernos que pasan por la Xunta siguen una política "desarrollista" de explotación de nuestros recursos naturales para reducirlos a mera condición mercantil, sin atreverse a contemplar sin miedo la hipótesis del decrecimiento, ante esta crisis económica y sistémica que arrancó con toda crudeza el antifaz de la religión capitalista.
La privatización y venta de lo que siempre fue nuestro, nuestra costa, nuestras rías, nuestro viento, nuestros montes, nuestros ríos, el Courel o la Terra Cha, supone depredar el territorio físico común para mercantilizarlo en provecho de solo unos pocos, privatizando los beneficios y socializando las pérdidas. Los beneficios son para las grandes empresas, para los grandes capitales, pero sus costes se externalízan socialmente y suponen la destrucción de una naturaleza privilegiada, del medio ambiente, del paisaje, y de nuestro tejido económico y social. Estos costes los pagamos todas y todos nosotros.
Esa "modernización", que nos hace ser cada vez más dependientes de los mercados globales y de la agricultura y la pesca industrieles, está obligando a miles de agricultores y agricultoras a abandonar sus tierras y está también empujándonos al desmantelamiento de la pesca de bajura y del marisqueo, alejándonos cada vez más de la soberanía alimentaria.
De éste modelo sordo y ciego, depredador y obsoleto, no se libra el litoral.
Dentro de las rías se construyen rellenos que destrozan su gran riqueza; se instalan polígonos industriales sobre el terreno ganado al mar o en primera línea de costa. Empresas e industrias vierten sus desechos directamente al mar junto con las aguas residuales urbanas, algunas veces pasando por depuradoras deficitarias o que no funcionan, contaminando las rías y haciéndoas incompatíbles con la pesca y el marisqueo. Se instalan también aquí las industrias más contaminantes y peligrosas, como Reganosa o Ence; se promueven piscifactorías en los lugares mejor conservados de nuestra costa, artificializando con hormigón el litoral y contaminando el mar con antibióticos para provecho de empresas transnacionales; se privatíza el mar y la costa con multitud de puertos deportivos que a menudo llevan aparejados proyectos urbanísticos especulativos. Y también es aquí, en el litoral, donde se produce la más salvaje especulación urbanística; donde se pretenden construír miles de viviendas y hasta rascacielos en terrenos ganados al mar; dnde se construyen la mayor parte de las irracionales infraestruturas de transporte; donde se destruye la identidad de las aldeas y villas marineras erradicando nuestro marítimo; donde más se turistifica nuestra cultura y nuestro territorio; donde se crean más campos de golf arrasando grandes superficies de monte y contaminando con herbicidas; donde menos se respetan los espacios protegidos…
Todas y todos juntos tenemos que ponerle freno a la locomotora desbocada de este falso progreso.
No es imprescindible ni necesaria la destrucción do nuestro hogar común para alcanzar medios de vida, porque si así ocurriese, estariamos corriendo camino del suicidio colectivo.
El bienestar social no puede basarse en la explotación de las personas ni en la destrucción de la tierra que habitamos. Este modelo caduco nos llevó a esta crisis que ahora padecemos. Salir de ella no puede ser una huida haciaa delante. Este modelo que confunde valor y precio, nos ha llevado a esta degradación sin precedentes, a esta crisis de civilización de la que vemos difícil la salida. A esta cultura moral y material degradada que nos hace ser infelices.
Tenemos que ponerle freno a esta locomotora que está avanzando quemando sus propios vagones en una loca carrera hacia ningún sitio. Una correcta valorización del territorio tiene que distinguir los bienes de uso y los modos de vida, del espolio y despojo de la terra. Se trata en suma de una nueva mentalidad que considere al medio no como un negocio del que se puede quitar beneficio, sinó como a nuestra tierra común de la que todas y todos formamos parte. En ésto nos va se preservación, la del planeta y la de los valores que queremos legar a las generaciones futuras.
No podemos tolerar más lo intolerablel.
Queremos acabar enviando un saludo solidario de hermanos, para todas y todos aquellos que en este momento están luchando por los puestos de trabajo y por las causas justas: Trabajadores del metal y ganaderos entre otros muchos.
DEFENDAMOS EL LITORAL
ESTE MODELO TIENE ALTERNATIVA
GOBIERNE QUIEN GOBIERNE
GALICIA NO SE VENDE
Vigo, 31 de mayo de 2009
Comentarios actuales
2 comentarios hasta ahora (pon el tuyo)Unha barbaridade como a que está a acontecer en Cangas non pode facerse sin que nos oigan alo menos.
O domingo estaré con vos e con todolos que ainda aman un pouco esta terra, este mar, esta costa, este pobo.
Animo e adiante.
Autor: Pepe Alores el Jueves, 28.05.09 @ 22:22pm | #60
Necesitamos de todos vos para parar esta desfeita de Cangas, e tantas e tantas outras que están a acontecer nas nosas costas e no noso país.
Galicia precisa de nos hoxe mais que nunca, non podemos faltar.
Animádevos todos a acudir.
Autor: Lucía Cardalda López el Jueves, 28.05.09 @ 22:25pm | #61