El presidente de la Xunta visitó las obras de la instalación, que funcionará en un año y medio y que contará con capacidad para tratar las aguas residuales de 36.000 habitantes
Baiona dispondrá a mediados de 2010 de una Estación Depuradora de Augas Residuais (EDAR) con capacidad para 36.000 habitantes. La instalación resolverá las necesidades de tratamiento de fecales del municipio hasta el año 2030, según aseguró el director de las obras que se encuentran en marcha en Cabo Silleiro y que ayer recibieron la visita del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y del conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez.
Con una inversión próxima a los 22,5 millones de euros, las obras de la depuradora cuentan con un plazo de ejecución de 18 meses e incluyen la propia instalación, así como la colocación de 3.140 metros de tubería de impulsión, otros 1.240 de gravedad y dos estaciones de bombeo. Una de ellas sustituirá la existente en el paseo de Martín Alonso Pinzón, en el núcleo urbano de Baiona, y la otra se ubicará en Baredo, en las proximidades de Rocamar.
La depuradora baionesa permitirá cumplir la normativa europea respecto a la contaminación de las aguas, ya que evacuará el agua residual hacia Cabo Silleiro, en lugar de verterla a través del emisario que parte de las inmediaciones del Parador. Para ello se habilitarán las mencionadas estaciones de bombeo, que ofrecerán capacidad para retención de agua cuando se produzcan fuertes trombas.
El sistema de tratamiento se basará en la aireación prolongada, que eliminará la contaminación orgánica y los nutrientes del agua y la desinfectará. La EDAR contará asimismo con un tanque para aguas pluviales, que también podrá retener la lluvia equivalente a tres horas, un sistema de desodorización y un generador de corriente para posibles fallos del suministro eléctrico. Todo ello podrá ser controlado remotamente desde el edificio de control de la instalación y desde la Administración hidráulica gallega.
Directiva europea
Al cumplimiento de la normativa europea se refirió Pérez Touriño, quien aseguró que el proyecto de Baiona es "un bo símbolo do que debe ser unha leal colaboración entre as administracións e a responsabilidade cívica dos propietarios para facer unha obra imprescindible para a conservación do ecosistema".
En este sentido, Manuel Vázquez, mostró su agradecimiento a los dueños de los terrenos por su interés en que la obra se agilizase para "realizar un grande esforzo inversor en tempo récord e dar cumplimento á directiva europea, que obrigaba a rematar este tipo de instalacións en decembro de 2005".
La limpieza de las aguas que ofrecerá la instalación es el principal motivo de satisfacción del alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, que incidió en la importancia de la ausencia de contaminación para Baiona y su actividad marisquera pesquera y turística.
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