Comenzar de cero para evitar que continúe la crispación en la calle. Ésa fue la propuesta que ayer lanzaron los grupos de la oposición de Nigrán, BNG y PSOE, al alcalde, Alfredo Rodríguez Millares.
Los representantes de ambos partidos se ofrecieron al gobierno municipal para colaborar en la redacción de un nuevo Plan General que reúna un mayor consenso y pueda salir adelante sin la polémica que ha suscitado el actual.
El portavoz socialista, Manuel Rial Cadaval, habló ayer de la necesidad de llevar a cabo una nueva redistribución de la edificabilidad del municipio, de manera que no se concentre en determinadas zonas donde planea la sombra de la especulación urbanística.
Este edil afirmó que habrá que compensar a los vecinos que necesitan construir en el interior del municipio y, si fuese necesario, abogó por una modificación de la ley gallega de suelo para permitir un mayor desarrollo de las zonas rurales.
El portavoz nacionalista, David Giráldez, afirmó que el planeamiento no vale y que es necesario comenzar de nuevo, o bien llevar a cabo una profunda modificación que, en todo caso, requeriría de otro informe de la Xunta.
Actuación policial
Por otra parte, ambas agrupaciones criticaron ayer la violencia empleada por los efectivos de la policía local durante la revuelta popular del viernes, en la que llegaron a utilizar gases para dispersar a los manifestantes. Al mismo tiempo, destacaron la correcta labor de la Guardia Civil y afirmaron que la reacción de los vecinos fue espontánea y no orquestada políticamente.
Tanto el gobierno municipal como la oposición lamentaron que se produjeran hechos violentos provocados por grupos minoritarios de vecinos. El BNG animó a los vecinos a continuar manifestándose si el alcalde decide volver a convocar el pleno para la aprobación inicial del Plan General, aunque de una manera pacífica que no perturbe la paz social.
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