Salvemos Monteferro
Nova 54


Vigo Empresa. com

A dónde vas, Horacio Gómez?

22/02/2006 | Editorial


Este personaje público de regular fama, otrora metido a político y sobre cuyas andanzas económicas penden no pocos interrogantes, pretende silenciarnos, influir para que dejemos de ocuparnos de su persona y ciertos anómalos movimientos en su entorno.

Quiere presionar; pero lo tiene difícil por lo que a nosotros respecta. Mejor dicho, a estas alturas ya se habrá enterado de que carece de la capacidad para hacerlo.

Primero lo intentó por una vía, digamos, cordial, utilizando a un abogado. Según el letrado, a Horacio le gustaría hablar con nosotros. ¿Para qué? Se le hizo ver, por si las moscas, que en esta casa no llegamos a cierto tipo de pactos. Que, por lo tanto, no procedía ninguna entrevista.

oooooOOOOOooooo

Después, a través de satélites comisionados, se dedicó a molestar a diversos empresarios de la ciudad, en unos casos para que mediaran, en otros con el fin de tantear la posibilidad de represalias contra esta revista.

Lo que le desagrada a Horacio Gómez no es tanto que aquí se haya dicho que es de pésimo gusto - propio de su persona, por otra parte - nombrar a un vino "Agnus Dei" (Cordero de Dios) como que en una de nuestras secciones se escriba con frecuencia acerca de su contable, Alfredo Rodríguez, actual alcalde de Nigrán. El cual, por cierto, entró en la política, en el Partido Popular, de la mano del presidente del Celta.

Que en la mencionada sección en relación al urbanismo de Nigrán se exprese que algún día va a saltar un gran escándalo, y que lo que se pretende en Monteferro es una verdadera salvajada.

Que se informe de que hay sociedades constituidas en el extranjero las cuales, en base a una supuesta información privilegiada, están adquiriendo terrenos en el Val Miñor.

Y que se recuerde que hace alrededor de un año Florentino Pérez visitó el ayuntamiento de Nigrán y fue recibido en las escalinatas del consistorio por el mismísimo Horacio, aparentemente ejerciendo de anfitrión. El del Madrid llegó, no para hacer turismo, acompañado de un Alfredo Rodríguez que lo había ido a buscar al aeropuerto.

oooooOOOOOooooo

Si Horacio Gómez desea que los medios que no puede controlar no se ocupen tanto de su persona, la mejor estrategia sería la de no hacer ruido, que no le conviene. En cambio, sobrevaloró su capacidad de influencia. Por lo menos en cuanto a Vigoempresa.com

Mucho menos peso tiene aún Alfredo Rodríguez.

¿A dónde va este Horacio Gómez, siempre tan mal acompañado? O bien, según para qué.



               VigoEmpresa.com, 21 de febrero de 2006


Atrás
Nova Anterior Índice dos Recortes Nova Seguinte