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La Voz de Galicia

GALICIA


El peor año del decenio en el campo gallego deja pérdidas de 200 millones


04/01/2010 | Xoán R. Alvite


Producir un litro le cuesta al dueño de la explotación entre 3 y 8 céntimos más de lo que recibe a cambio
El precio de la leche en origen cayó un 42% desde lo que se pagaba en el 2007, que pasó de 49 a 28 céntimos

El 2009 tampoco pasará a la historia como un buen año para el sector ganadero gallego, principalmente para el que se dedica a la producción de leche. Tanto es así que las pérdidas acumuladas en los últimos doce meses superan los 202 millones de euros, circunstancia que ha colocado contra las cuerdas a la mayoría de las 12.776 explotaciones que continúan en activo. Con unos precios medios en origen durante toda la campaña que apenas alcanzaron los 28 céntimos, el promedio más bajo de la última década, y unos costes estimados de producción de entre 36 y 41 céntimos por litro, son muchos los productores que se plantean seriamente la posibilidad de echar el cierre a sus granjas en los próximos meses ante la imposibilidad de sacar rentabilidad a su actividad.

«Se as cousas seguen así non nos quedará máis remedio que pechar as portas, malvender o que temos, pagar as débedas que se poida e dedicarnos a outra cousa». Así de pesimista se muestra un ganadero de Santa Comba que recoge la opinión de otros muchos colegas en su misma situación. «Somos a única profesión que non sabemos o que imos cobrar polo noso traballo a final de mes. As industrias págannos o que queren e fanse ricos á nosa conta mentres os Gobernos esperan sen facer nada a que desaparezamos», sentencia otro productor de Mazaricos que lleva apenas un par de años al frente de la explotación familiar transferida de su padre.

En los dos últimos años, el precio de la materia prima cayó más de un 42%, pasando de los 49,15 céntimos que se pagaban en diciembre del 2007 a los 28,5 céntimos que, de media, reciben los productores por cada litro a día de hoy. Durante este período se registraron, según los datos del Observatorio do Sector Lácteo dependiente de la Consellería de Medio Rural, veinte meses consecutivos de recortes en los precios percibidos por el ganadero, que tocaron fondo en agosto con liquidaciones de 25,02 céntimos por litro en el conjunto de las granjas gallegas. Desde entonces, se han producido pequeños repuntes en estas cotizaciones que oscilan, según las empresas lácteas, entre los 1 y los 3 céntimos, pese a lo cual el precio de la materia prima sigue estando 5 céntimos por debajo del que se registraba en el mismo período del año pasado. Paralelamente a esta evolución, los gastos fijos de las explotaciones han experimentado un crecimiento superior al 30%. Sirva de ejemplo el caso de la alimentación del ganado, que ha pasado de representar el 42% de los costes totales de cada litro de leche, al 57% que supone en la actualidad. Esta circunstancia es confirmada por el propio Ministerio de Medio Rural que, en un reciente estudio sobre la cadena de valor y la formación de precios, cifra los costes de producción de los ganaderos en una horquilla que se mueve entre los 0,365 y los 0,415 euros por kilo, mientras que reconoce que las cotizaciones que estos reciben por la materia prima oscilan entre los 33 y los 37,5 céntimos.

Galicia se sitúa, inexplicablemente, como la comunidad donde se registran unos precios más bajos de entre las principales regiones productoras del país. Varias organizaciones agrarias coinciden en señalar que estas diferencias llegan a superar los 5 céntimos por kilo. Mientras un ganadero gallego con una producción media -entorno a 180.000 kilos anuales- percibe 0,271 euros por litro, un asturiano o un castellano-leonés en su misma situación percibe 0,304 euros. Estas diferencias se agravan en el extracto de aquellas granjas con entregas a la industria superiores a los 500.000 litros. Estas perciben en Galicia sobre 0,303 euros, según los datos de la Xunta, mientras que en Asturias o incluso Andalucía superan los 34 céntimos.



La producción láctea en la comunidad cayó por primera vez en el último lustro

Por primera vez en el último lustro, el volumen de producción láctea bajó en Galicia durante el mes de octubre, período tradicionalmente de buenos precios en origen y por tanto de incrementos en las entregas. Según los últimos datos publicados por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), la producción en este mes se situó en 176 millones de kilos, 4 millones menos que en el mismo período del 2008.

El volumen acumulado de materia prima hasta este mes en la comunidad alcanzó los 1.279 millones de litros, 41,6 millones por debajo que en el mismo período del año pasado. Con este dato se confirma la tendencia iniciada en el último tercio de la pasada campaña, primera desde el 2004 en la que se constata un descenso de las entregas a las industrias por parte de los ganaderos gallegos.

Hasta el 31 de marzo, fecha de finalización del período lácteo 2008-2009 iniciado el 1 de abril del 2008, las 13.591 explotaciones que se encontraban en activo en Galicia produjeron un total de 2.223 millones de kilos de leche, apenas 25 millones de kilos menos que en la campaña precedente.

Esta cifra, que representaba una caída de tan solo el 1,13%, rompía, sin embargo, con la dinámica que se venía repitiendo durante el último lustro en el sector lácteo español, donde Galicia era la única de las principales comunidades productoras del país que lograba aumentar sistemáticamente la cantidad de leche recogida en origen.

Menos dimensionadas

La delicada situación de falta de rentabilidad por la que atraviesa el sector, unido al hecho de que la gallega sigue siendo la autonomía con las explotaciones menos dimensionadas, y por tanto más susceptibles de abandonar la actividad en una hipotética situación de crisis como la actual, parecen estar detrás de este descenso de la producción láctea gallega que, a falta de 5 meses para terminar la presente campaña, se sitúa ya en el 3,15%, el doble que el conjunto del estado. No sucede lo mismo, sin embargo, en Castilla y León y Cataluña, donde las entregas a las industrias repuntan un 0,75 y 1,24%, respectivamente. De estos dos territorios, junto con Galicia, sale el 60% del total de leche que se produce en España.



Cada día cerraron en Galicia dos explotaciones

Actualmente producen leche en Galicia un total de 12.776 explotaciones, 712 menos de las que continuaban en activo hace tan solo un año. Ni siquiera la desaparición de los planes de abandono incentivados de la producción, las compras de cuota a particulares por parte del ministerio o las ayudas autonómicas para la incorporación de jóvenes a las explotaciones han logrado frenar la sangría. Según un estudio elaborado por el gabinete técnico del sindicato Unións Agrarias (UU.?AA.), un total de 4.000 explotaciones tiene seriamente condicionada su continuidad en el sector a corto plazo. Están repartidas por alguno de los 72 ayuntamientos gallegos (el 23% del total de 315 municipios existentes) que tienen en la producción láctea y en todo su comercio e industria auxiliar el principal motor de su economía. Para los responsables de UU.?AA. el sector ganadero gallego genera de forma directa 21.000 empleos a los que hay que sumar otros 80.000 inducidos.



«A este ritmo, dentro dun ano quedarán a metade das explotacións actuais»

Este ganadero de Mazaricos no esconde su preocupación por la grave situación de crisis que está afectando a las ganaderías gallegas productoras de leche. Augura que de no mejorar la actual coyuntura la mayoría de las explotaciones se verán obligadas a abandonar la actividad. «Ninguén pode sobrevivir indefinidamente producindo por debaixo dos custos de produción como nos está pasando a nós. A xente vai aguantando grazas á axuda de familiares ou a renegociación das débedas, pero todo isto vaise acabar máis tarde o máis cedo. Parece claro que a este ritmo, a finais do 2010, dentro dun ano quedarán a metade das explotacións actuais», lamenta.

Para este productor la única solución a la situación actual pasa por la regulación de las relaciones entre productores, industrias lácteas y empresas distribuidoras. «Ben sexa a través dos contratos homologados ou doutras ferramentas resulta necesaria a regulación do sector. Non pode ser que os gandeiros nos teñamos que adaptar aos prezos que nos impoñen os que nos recollen e transforman o leite ou os que o venden nos supermercados. Temos que deixar de ser a parte máis débil desta cadea», apunta, al tiempo que apela a la intermediación de las Administraciones para hacer cumplir los acuerdos firmados en su día.

«Está claro que nin a Xunta nin o ministerio poden impoñer políticas comerciais as lácteas pero o que si teñen é maneiras de obrigarlles a facer cumprir os acordos que libremente subscribiron, cousa que ata o momento non están levando a cabo».

Domínguez tampoco esconde su preocupación por el escenario que se plantea en el 2015 con un mercado europeo sin topes de producción. «Para Galicia a desaparición das cotas lácteas vai ser unha auténtica ruína», precisa, al tiempo que exige de las autoridades la puesta en marcha de medidas que ayuden a mejorar la competitividad de la granjas gallegas durante el próximo lustro.



«Coa desaparición de establos tamén se acaba o traballo para moita xente»

Este joven de Santa Comba trabaja en una empresa de servicios agroganaderos a los que acuden la mayoría de los productores lácteos para realizar las tareas de siembra o recolección de sus cosechas. Tal y como cuenta, también ellos están notando de forma directa la mala situación que atraviesan los ganaderos. «Por suposto que estamos notando duramente a crise que afecta ao sector leiteiro. Somos moitos os que vivimos de forma indirecta dos productores por eso cando eles o pasan mal nós tamén. Aquí hay 13.000 ganaderías, pero tamén moitas pequenas e medianas empresas vinculadas de xeito directo a elas. Parece que os políticos se esquecen que coa desaparición de establos tamén se acaba o traballo para moita xente», sentencia Marcial Pais, que recorre las principales comarcas agroganaderas con su maquinaria, por lo que conoce de primera mano la delicada situación por la que atraviesan.

«Hai xente que o está pasando realmente mal, porque non lles queda diñeiro nin para pagar puntualmente o pienso das vacas ou os medicamentos», apunta este empresario, que tampoco esconde las dificultades que, empresas como la suya, tienen para cobrar los trabajos realizados. «Os gandeiros son, tradicionalmente, un dos sectores máis pagadores. Todo o mundo sabe que na actualidade as dificultades para facer frente ás facturas son maiores, pero supoño que será unha situación transitoria e as cousas mellorarán axiña», apunta Pais Riveiro, que constata no tanto un aumento de los impagados, sino más retraso del habitual a la hora de realizar los pagos. Para este profesional, la solución pasa por la unión del sector ante las constantes agresiones que los ganaderos reciben de las industrias lácteas, a las que acusa de aprovecharse del trabajo de los productores en su propio beneficio.




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