El alcalde de Nigrán, Alfredo Rodríguez Millares, cesó ayer de sus responsabilidades de gobierno a la edil Aurora Carbajal. La medida se produce después de que la concejala se abstuviera en el pleno del viernes pasado ante una propuesta para reformar el polémico Plan General.
- ¿Cómo ha asumido la decisión del alcalde?
- Con el sentimiento de haber hecho lo que tenía que hacer y de haber tenido el honor de dirigir un equipo que ha realizado un trabajo enorme durante estos años.
- ¿Cree que está bien fundamentada esta decisión?
- La abstención en un punto irrelevante en un pleno que el alcalde tenía perdido de antemano no tiene nada que ver con la decisión. Conviene recordar que hace unos días, el presidente provincial del PP visitó el municipio y, lejos de nombrar candidato, dijo que deberá ser el partido en Nigrán el que decida sobre ese asunto. Entiendo que el alcalde, en sus atribuciones, que están en el gobierno municipal, intente eliminar a aquellos que considere que pueden hacerle sombra ante un eventual proceso de debate sobre el candidato.
- ¿Piensa marcharse a la oposición?
- No tengo ninguna intención de abandonar el PP y voy a permanecer en el grupo municipal.
- ¿Le preocupa el futuro del PP en Nigrán?
- Me preocupa que un grupo que ha hecho una gran gestión en el Ayuntamiento se pueda ver embarrado por los fracasos del alcalde en materia urbanística y en su compromiso de reunificar la derecha.
- ¿Seguirá en la actividad política después de las próximas elecciones municipales?
- Sólo por la gran cantidad de muestras de adhesión que he recibido en las últimas horas merece la pena seguir adelante, con la convicción de que he obrado desde la honestidad.
- ¿Cree que Alfredo Rodríguez tiene posibilidades de volver a ser candidato?
- Creo que no tiene un buen balance en su gestión personal al frente del gobierno local. A él pertenecen las decisiones y actuaciones que el tiempo ha demostrado como equivocadas. Pero, repito, no creo que el fracaso de Alfredo Rodríguez como alcalde deba asociarse a los miembros del grupo de gobierno, que hemos trabajado duramente en los últimos años por el bien del municipio.
Arora Carbajal deja sus responsabilidades de gobierno con la conciencia de haber actuado pensando en los intereses de Nigrán.
- ¿Su postura respecto al Plan General ha podido influir en la decisión del alcalde?
- No me opongo al Plan General, sino a las formas que se utilizaron para intentar imponer un documento que ni siquiera nos fue enseñado a los miembros del gobierno. Me opongo a que alguien trate de imponer su criterio por encima de todo. Yo soy de Nigrán y me preocupan todos los vecinos. Entiendo que alguien que venga de fuera sea capaz de mirar la realidad solo a través de los agujeros de un ladrillo. Yo veo más allá. Si he obrado como he hecho es porque incluso desde dentro del PP se ha cuestionado el plan.
- ¿Cree que el alcalde tenía voluntad de diálogo con los vecinos?
- Lo que intentó tiene un nombre: «todo para el pueblo, pero sin el pueblo». No se podía hablar sobre el plan, por que los vecinos lo rechazan. Lo único que pretendía era mantener vivo algo que, muerto, solo da una medida de su fracaso.
- ¿Alguna vez ha recibido presiones por parte del alcalde?
- No. Únicamente debo agradecerle una frase que me dijo recientemente. Me sugirió que, antes de actuar, pensara en mis hijos. Es exactamente lo que he hecho. Poder llegar ante ellos con la cabeza bien alta.
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